La entrada en Tezulutlan
Una carta de las autoridades españolas escrita al Rey el 30 de diciembre de 1545 dice que "era verdad que los religiosos trabajaban con ahínco en la conversión de aquellas provincias, y que los indígenas de Tezulutlán habían venido a Guatemala a llevar religiosos a su tierra, y que éstos habían ido". No dice la fecha en que los indígenas vinieron ni da los nombres de los dos religiosos que los acompañaron.
El Licenciado Maldonado dice que "vinieron a esta ciudad de Guatemala unos indios y pidieron que fueran frailes a su tierra, y fueron dos religiosos dominicos".
Otro documento escrito por los dominicos de Cobán en 1570 dice que los dominicos entraron por primera vez en Tezulutlán el 19 de mayo de 1544. Tampoco nombra los dos religiosos que entraron los primeros, pero lo más probable es que fuesen Luis de Cáncer y Juan de Torres, compañeros de Pedro de Angulo y que conocían las lenguas indígenas. Al poco tiempo fue también Fray Pedro de Angulo, quien en 1560, escribe al Rey para decirle que "considerando que aquella provincia, mediante el auxilio divino, yo fui el que la reduje al servicio de Dios y de Vuestra majestad" acepta ser Obispo de Verapaz.
Otro dominico, Fray Matías de Paz, en un informe que da sobre Cobán, recuerda su propia participación en la evangelización de Tezulutlán.
Métodos de la primera evangelización
En cuanto a los métodos que usaron estos primeros dominicos en la evangelización y pacificación de Tezulutlán, aparte de enviar regalos y mensajeros, Monseñor Gerardo Flores escribió en su Primera Carta Pastoral como Obispo de Verapaz que eran métodos pacíficos; sin violencia militar; con amor y respeto al ser humano; con mansedumbre; aprendiendo las lenguas indígenas; conociendo las costumbres y culturas; con música, cantos y versos, ayudados por indígenas de Tlaxcala; procurando evangelizar primero a los caciques; juntando a los indígenas en los pueblos; comprometiéndose a trabajar en Tezulutlán toda su vida; creando escuelas, mejorando los cultivos, las viviendas y los hábitos de vida, etc.
La visita de Bartolomé de Las Casas, Obispo de Chiapas, a Tezulutlán.
Los dominicos de Tezulutlán invitaron a su Obispo, Bartolomé de Las Casas, a visitar esta tierra. El Obispo, aprovechando que tenía que hacer un viaje a desde México a Honduras, dijo que pasaría por allí para visitarlos y poder admirar lo que "la misericordia de Dios había hecho en aquella nueva iglesia, después que él comenzó aquella empresa tan grande de pacificar aquellos indígenas y traerlos al conocimiento de Dios". Le acompañaron Fray Domingo de Vico y Fray Domingo de Azcona y tres seglares españoles. Todos ellos se quedaron después a trabajar en Tezulutlán
Las Casas pide a los dominicos de Tezulutlán que vayan a buscarle, porque no tiene guía. Éstos avisan que irán con algunos caciques e indígenas de Cobán. El Ayuntamiento de Guatemala se enteró de este viaje e hizo todo lo posible por impedirlo. En una carta que escribieron a los de Chiapas les decían; "Sabemos que los de Tezulutlán lo han llamado y van a salir a buscarlo. Les pedimos que preparen las cosas de tal modo que no venga; bastante tiene que hacer ahí, que para eso le nombraron".
Las Casas mandó hacer un informe de su visita, ante un notario y ante el Obispo de Guatemala, Francisco Marroquín. Dicho informe cuenta que entró en las provincias de Tezulutlán el 12 de junio de 1545, que le recibieron los dominicos, Don Juan, hijo del cacique de Cobán y muchos indígenas; que en Tactic le esperaban varios dominicos con los principales de Cobán y gente de otros pueblos; que en Cobán lo recibió una gran muchedumbre, con el cacique de Chamelco y otros quince caciques que le hicieron varios obsequios y le dijeron que querían hacerse cristianos. El Obispo mandó que el domingo se hiciese una procesión con el Santísimo, y asistieron miles de indígenas venidos de diversos pueblos.
En Cobán los frailes habían construido una iglesia grande de madera, donde todos los días enseñaban la doctrina cristiana. Los domingos cada barrio llegaba a la iglesia en procesión, cantando el catecismo. También había una casa grande que hacía de escuela, donde los jóvenes llegaban a estudiar el catecismo y aprender a leer y escribir.
Al pasar por Tactic, el Obispo Las Casas bautizó a varios adultos que el Padre Angulo había preparado.
Durante una parte de la visita le acompañó el Obispo de Guatemala, Francisco Marroquín, quien después escribió un informe el Rey donde alaba el trabajo de evangelización que se está haciendo en Tezulutlán, pero también hace algunas críticas a Bartolomé de Las Casas, a los religiosos y los españoles.
De Tezulutlán a Verapaz
Como el trabajo de evangelización había producido grandes frutos de paz en Tezulutlán, Las Casas comenzó a llamar a esta región "Verapaz" (verdadera paz), y pidió al Rey que le diese este nombre oficialmente, lo cual hizo en una orden escrita el 15 de enero de 1547. Es interesante leer lo que dice el Rey en su carta: "encargué al Padre Angulo y a otros dominicos que pacificasen las provincias de Tezulutlán y Lacandón... Ahora Fray Bartolomé me ha informado de que los religiosos, cumpliendo lo que se les había encargado, han pacificado dichas provincias de Lacandón, Tezulutlán, Cobán y Acalá, les han puesto el nombre de Verapaz y me piden que mande confirmar dicho nombre... Por tanto, mando que ahora, y de aquí en adelante, dichas provincias que los religiosos han pacificado y pacificarán se llamen de la VERAPAZ".